Adam Levine: el TDAH no se queda en la infancia

El cantante Adam Levine, de Maroon 5
Foto: MasterMind5991, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Quién es

Adam Levine es un músico estadounidense, vocalista y compositor de Maroon 5, una de las bandas de pop-rock más conocidas de las últimas dos décadas. Más allá de los escenarios, su cara es familiar para mucha gente por su paso como entrenador en un popular concurso musical de televisión.

Te lo contamos aquí no por su carrera, sino por algo que decidió compartir en abierto: convive con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Qué ha compartido sobre su TDAH

En un texto en primera persona publicado en la revista especializada ADDitude, Levine lo resumió así: «He lidiado con el TDAH toda mi vida. Me costaba sentarme, concentrarme y terminar los deberes». Cuenta que lo diagnosticaron siendo adolescente y que las dificultades no desaparecieron al crecer: «Mis problemas continuaron de adulto. A veces me costaba escribir canciones y grabar en el estudio; no siempre lograba concentrarme y terminar todo lo que tenía que hacer».

A partir de esa experiencia se implicó en campañas de concienciación sobre el TDAH en adultos. En 2012 prestó su testimonio al proyecto «Own It», que animaba a las personas adultas a reconocer su TDAH, informarse y buscar apoyo profesional en lugar de cargar en silencio con la etiqueta de «vago» o «desorganizado». Su mensaje era claro: el TDAH no es algo malo y no deberías sentirte diferente de quien no lo tiene.

Por qué su testimonio importa

Una de las creencias más dañinas sobre el TDAH es que se «supera» al crecer. La realidad es distinta: en buena parte de los casos, los síntomas persisten en la edad adulta, aunque cambien de forma. Lo que de niño era moverse sin parar, de adulto puede ser inquietud interna, dificultad para organizarse o para sostener la atención en tareas largas.

Cuando una figura pública cuenta que sigue lidiando con esto siendo adulto y con éxito, le pone palabras a algo que quizá tú también vives. No te define por tus dificultades: muestra que se puede convivir con ellas, entenderlas y pedir ayuda.

Fuentes